No la tires ¡el calostro es oro puro!, guárdalo en la nevera para tu bebé y dáselo tras las tomas, por ejemplo, con una cuchara.
Puede ser normal tener algo de fiebre, menos de 38ºC, y también es normal que, mientras dure la subida de la leche, tengas los pechos blandos tras las tomas pero a los pocos minutos vuelvan a estar duros. Si tienes dolor y febrícula puedes consultar con tu médico para que te paute un antiinflamatorio. La mayoría son compatibles con la lactancia materna.
Un recurso serio y eficaz para consultar la compatibilidad de cualquier medicamento con la lactancia materna es a través de la web de los pediatras de APILAM.
En todo caso recuerda que el proceso dura unos tres días y luego todo vuelve a la normalidad, volverás a tener los pechos blandos y solo se endurecerán si pasan más horas de lo habitual en amamantar a tu bebé.
Artículo redactado por Inma Marcos. Asesora de Lactancia de ALBA. Comadrona. IBCLC.
Revisado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA.

